Una arritmia, o latido cardíaco anormal, es una alteración del ritmo normal del corazón. El corazón de su hijo puede latir demasiado rápido o demasiado lento. También puede latir con un ritmo irregular o saltarse latidos.
El corazón cuenta con un sistema eléctrico que genera señales para que el corazón bombee sangre. Cuando algo altera esas señales, puede producirse un latido cardíaco anómalo.
El corazón cuenta con cuatro cavidades que contienen la sangre a medida que esta circula por el órgano. Las dos cavidades inferiores del corazón se llaman ventrículos. Los problemas relacionados con las señales eléctricas del corazón pueden hacer que estos ventrículos latan más rápido de lo normal. Existen dos tipos de problemas:
- Taquicardia ventricular. Las señales eléctricas rápidas procedentes de los ventrículos pueden provocar un ritmo cardíaco acelerado llamado taquicardia ventricular. Es posible que el corazón lata demasiado rápido como para bombear sangre. Esto puede hacer que su hijo se desmaye. También puede provocar un paro cardíaco, que es cuando el corazón deja de latir. Esto puede conducir a una muerte súbita de origen cardíaco.
- Fibrilación ventricular. En ocasiones, las señales eléctricas pueden transmitirse con tanta rapidez y de forma tan irregular que el músculo cardíaco tiembla y deja de latir por completo. Esto se denomina fibrilación. La fibrilación ventricular puede producirse si las señales eléctricas del corazón se desorganizan por completo o si los ventrículos tienen varios circuitos anómalos. También puede ocurrir si el músculo cardíaco sufre una lesión repentina y se vuelve eléctricamente inestable. El corazón puede llegar a un punto en el que no sea capaz de bombear en absoluto (paro cardíaco). Se producirá la muerte si no se administra un tratamiento de urgencia para restablecer el ritmo cardíaco normal.